La importancia de las terapias de rehabilitación en la recuperación de la salud y el papel del seguro médico


Cuando enfrentamos una enfermedad, un accidente o una cirugía, la primera meta es salvar la vida y estabilizar la salud. Sin embargo, la verdadera recuperación va más allá: implica recuperar la movilidad, la independencia y la calidad de vida. Aquí es donde entran en juego las terapias de rehabilitación, un pilar fundamental en el proceso de sanar y volver a la vida cotidiana.
¿Por qué son tan importantes las terapias de rehabilitación?
Restaurar funciones perdidas: Ayudan a recuperar fuerza, movilidad y coordinación tras una lesión o cirugía.
Prevenir complicaciones: Una rehabilitación adecuada disminuye el riesgo de recaídas, contracturas musculares o pérdida de movilidad.
Mejorar la calidad de vida: Permite que la persona vuelva a realizar actividades diarias, laborales y sociales con mayor independencia.
Apoyo emocional y psicológico: No sólo se rehabilita el cuerpo, también la confianza y la motivación.
Resultados a largo plazo: El éxito de un tratamiento médico muchas veces depende del compromiso con la rehabilitación.
El seguro médico como aliado en la rehabilitación
Muchas veces, las terapias de rehabilitación pueden ser costosas si se pagan de forma particular, sobre todo cuando requieren varias sesiones semanales y profesionales especializados (fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, de lenguaje o respiratorios).
Un seguro de gastos médicos mayores puede marcar la diferencia al cubrir:
Hospitalización y cirugías que dan origen a la necesidad de rehabilitación.
Tratamientos y terapias posteriores al alta hospitalaria.
Atención con especialistas certificados.
Acceso a hospitales y clínicas con áreas de rehabilitación de calidad.
Una historia real
A los 30 años, la exitosa abogada Lísia Daniella Lustoza Ferro quien a pesar de tener una rutina de vida “sana” con buena alimentación, rutina de ejercicio y sin fumar ni beber, quien tenía también una vida profesional altamente activa, comenzó con algunos malestares como tortícolis fuerte y malestar en el oído. Al principio sólo se auto medicó pero al seguir el malestar acudió varias veces al médico los cuales nunca encontraron nada que alertara lo que venía, los síntomas aumentaban pero sin un diagnóstico de alerta, aún con estudios clínicos.
El 8 Agosto de 2019 y a punto de tomarse una vacaciones de ensueño, tiene que acudir de emergencia al hospital para revelarse lo que realmente estaba sucediendo: Un ataque isquémico transitorio (AIT) seguido de dos accidentes cerebrovasculares isquémicos (ACV).
Permaneció en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) durante 25 días, comunicándose sólo con los ojos, parpadeando, ya que el resto de su cuerpo quedó completamente paralizado. Cuando ella llegó a la casa, se alimentaba a través de un tubo, usaba un pañal, recuerda Stéphanie Neiva Gayoso Hagestedt, fisioterapeuta especialista en cuidados intensivos, quien fue responsable de buena parte del proceso de rehabilitación de Lísia.
Ella recibió terapia física tres veces al día, el proceso duró alrededor de un año, tiempo durante el cual recuperó plenamente su independencia.
"Tuve que volver a aprender a comer, cepillarme los dientes, acostarme y levantarme, vestirme, escribir", describe Lísia.

Hoy a los 33 años, sus prioridades han cambiado, se ha recuperado por completo e incluso corrió en un medio maratón para celebrarlo. El trabajo ya no es su prioridad y comparte su historia para inspirar a otros y celebrar la vida.
Alves B (2022) BBC News Brasil, sitio web https://www.bbc.com
Conclusión
Las terapias de rehabilitación no son un lujo, son una parte esencial de la recuperación integral de un paciente. Contar con un seguro médico adecuado asegura que puedas acceder a los tratamientos correctos de manera oportuna en el momento en que más lo necesitas. Porque la salud no termina en el hospital: continúa en cada paso, con una actitud y mentalidad positiva y con los recursos disponibles para que puedas volver a tu vida con fuerza, amor y confianza.




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